El concepto de subjetividad moderna pretende abarcar el pensamiento que caracteriza a la modernidad filosófica, el período de la Historia de la Filosofía que transcurre desde el surgimiento de las teorías gnoseológicas en los siglos XV y XVI y se extiende hasta la caída del positivismo a principios del siglo XX. Sin embargo, estos límites temporales deben servir sólo a nivel orientativo, lo que nos importan son las ideas que caracterizaron a estos hombres y mujeres y que marcaron su relación con el mundo y la sociedad. Como toda antropología, nos interesará, también, cómo ellos se concebían y cuánto nos ha influido en nuestro pensar y hablar cotidiano.
La subjetividad moderna tiene un antecedente importante que es el pensamiento antropocéntrico del renacimiento, más precisamente la tradición humanista. Los humanistas buscaron volver a la génesis del pensamiento occidental: las obras clásicas griegas y latinas. No obstante, fue el énfasis puesto en la reflexión de la posición del hombre como centro de la creación y la iniciativa humana como fundante del conocimiento lo que marcó a los humanistas como precursores de los modernos.
En todos los libros de historia vamos a encontrar que el humanismo renacentista significó un paso del teocentrismo medieval, es decir, la preeminencia de Dios en la creación, netamente influido por la perspectiva católica, a una reflexión antropocéntrica, donde el hombre permanece en el lugar más privilegiado no sólo en la Creación sino también en el mismo pensamiento humano.
Esta afirmación, si bien no es errónea, no describe al humanismo como corriente antropocéntrica, de hecho no lo fue nunca. El humanismo más que sistema de pensamiento o conjunto de ideas fue una actitud, un posicionamiento frente al mundo. Acá entendemos “mundo” como todo lo que está fuera del hombre, desde el objeto más próximo hasta Dios mismo. Los humanistas nunca renegaron de Dios, jamás fueron ateos, y su filosofía jamás podría contradecir las “verdades de fe”. No fueron teocéntricos, pero su antropocentrismo, si es que existe, debe ser entendido como la toma de conciencia humana de su propio poder.
Precisamente en esto podemos considerar a los humanistas como precursores de los modernos, incluso cronológicamente lo serían.
No obstante, la Modernidad como período del pensamiento no puede darse como iniciado sin Bacon o Descartes, representantes (y me animo a decir) fundadores del empirismo y racionalismo, corrientes dominantes de la gnoseología moderna que dieron origen a la noción de ciencia que marcó definitivamente el pensamiento occidental.
El poder humano está asentado en el conocimiento. El hombre moderno es consciente de su poderío desde los humanistas, poderío que consiste en considerarse como agente, como principio activo de sus actos y dueño de todo lo que lo rodea; el conocimiento viene a justificar ese poder, en otras palabras, el hombre puede avanzar sobre el mundo porque lo conoce.
Prestémosle especial atención a la noción de “agente”. El principio de la agencia consiste en considerar a una persona como creadora o causante de un objeto o de una situación, implica una influencia decisiva de la voluntad o de la condición humana, un rol tan activo del hombre nunca visto en la historia del pensamiento antropológico.
Esta agencia del hombre, es lo que llamamos Subjetividad. Precisamente es el sujeto quien toma un rol cada vez más activo en el conocimiento, en el poder sobre el mundo.
Hasta ahora, el mundo se ofrecía al hombre y éste era sólo un espectador pasivo, un receptor de las maravillas que se le presentaban y que explicaba con la Revelación (donde el hombre también juega un rol pasivo) y con las categorías clásicas que concebían al hombre como un todo integrado a la naturaleza.
Como hemos dicho poder es conocer, por eso la Filosofía del Conocimiento, la Gnoseología, tomará un rol importantísimo en el análisis de la Modernidad.
Hablemos en términos de sujeto y objeto, de subjetividad y objetividad. El sujeto, para los modernos, consecuentemente con su cosmovisión de hombre, cumple el rol fundamental de conocer la cosa, de poseerla. Esto se realiza mediante el acto de conocer, que para racionalistas y empiristas tendrá diversas condiciones, pero convergerán en la creencia que es el hombre quien constituye al objeto como tal. No existe entonces, objeto sin sujeto que lo conozca y constituya.
Esto no significa que no haya una realidad independiente de lo que el hombre conoce, sino que esa realidad es envuelta por el conocimiento, sólo tiene sentido en tanto el hombre (la creatura más poderosa: la única dotada de Razón) la conozca.
La primera característica del pensamiento moderno es entonces la Subjetividad, entendida como el posicionamiento activo y, sobre todo, constitutivo del hombre sobre todos los objetos.
El hombre avanza hacia el mundo al conocerlo. Sin embargo, no sólo lo conoce sino que lo constituye; la conjunción de ambas acciones, tendrá por resultado la dominación de los objetos. En suma, el hombre moderno conocerá el mundo para ejercer el poder que le confiere su Razón.
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Es decir que con la subjetividad conseguimos entender que todo objeto que existe en el mundo EXISTE, debido a que el hombre lo conoce?
ResponderEliminarComo por ejemplo, la silla EXISTE, debido a que el hombre le dio el nombre y sabe su utilidad?
y en base a esto...
ResponderEliminarNo, Gaby. Nuestra subjetividad no nos hace entender que el objeto existe, sino que ella misma hace que el objeto exista, ella lo "construye" de alguna manera.
ResponderEliminarRespecto a que el humanismo fue mas bien una actitud, y que el mundo es tal cual es gracias al conocimiento que se tiene de el.. Cuantos mundos puede haber?
ResponderEliminarNo termino de comprender si se refiera a los distintos puntos de vistas e ideologias que hubo y siguen habiendo..
No, no tiene que ver con los puntos de vista o un relativismo propio de nuestros días o una sana diversidad de opinión. Esta subjetividad es de un mundo único, pero sometido a los Sujetos.
ResponderEliminarPuede ser un ejemplo todos los avances en medicina como:fertilizaciones asistidas, clonaciones, metodos de genetica para embarazarse de bebes totalmente sanos,hasta tecnicas para obtener alimentos con mas porcentaje proteico, entre otros.
ResponderEliminarEn esos ejemplos el hombre perfecciona a la naturaleza d alguna manera, la manipula para hacer algo mejor pero sin que sea producto de ella, sino que por mano de hombre.
Seria mesnomenos la idea de subjetivismo? o cualquiera?
esa es una idea correcta de las posibles aplicaciones de la ciencia como dominación de la naturaleza. La clave de la subjetividad esque esa dominación la lleva a cabo un sujeto específico: el Sujeto Moderno.
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